El sector camaronero hondureño enfrenta menor producción, presión climática y cambios comerciales tras la pérdida de mercados tradicionales.
El sector camaronero de Honduras anticipa un escenario complejo para 2026 debido a condiciones climáticas extremas, menor producción esperada y cambios en sus principales mercados internacionales. La Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (ANDAH) advierte afectaciones por altas temperaturas, mortalidades y retrasos productivos, mientras la industria intenta reorganizar sus exportaciones tras la salida de Taiwán como comprador estratégico y la apertura hacia China y México.
¿Por qué el sector camaronero de Honduras prevé una crisis productiva en 2026?
La industria camaronera hondureña llega a 2026 con una combinación de factores que están presionando su capacidad productiva y comercial. El principal impacto viene de las condiciones climáticas registradas en las zonas de cultivo del sur del país, donde las altas temperaturas han afectado directamente los ciclos de producción.
Javier Amador, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (ANDAH), explicó que el sector enfrenta temperaturas extremas, bajos niveles de oxígeno y aumentos en la salinidad del agua. Según el representante empresarial, algunas zonas han registrado temperaturas cercanas a 48 grados, generando mortalidades importantes y retrasos en los procesos productivos.
La consecuencia esperada es una menor producción durante 2026 frente a los resultados de 2025, en un momento donde la industria todavía intenta recuperar estabilidad después de varios años de presión comercial.
¿Qué tamaño tiene la industria camaronera hondureña y cuánto exporta?
El camarón es una de las actividades agroexportadoras relevantes para Honduras y tiene su principal concentración productiva en el Golfo de Fonseca, especialmente en los departamentos de Choluteca y Valle.
La cadena incluye fincas acuícolas, plantas procesadoras, transporte, proveedores de alimento balanceado y empresas exportadoras. Su impacto económico no se limita al cultivo, sino que genera actividad alrededor de comunidades donde la acuicultura representa una fuente importante de empleo.
En volumen exportador, la industria registró una recuperación parcial en 2025, pero todavía sin alcanzar los niveles previos. Datos del sector reportan exportaciones aproximadas de 68.9 millones de libras de camarón en 2025, frente a 63.6 millones de libras en 2024 y cerca de 78.6 millones de libras en 2023.
La diferencia muestra que la industria mantiene capacidad exportadora, pero enfrenta dificultades para regresar a los niveles alcanzados antes de los recientes shocks productivos y comerciales.
¿Cómo afectó la salida de Taiwán al comercio del camarón hondureño?
Uno de los cambios más importantes para la industria ocurrió después del giro diplomático de Honduras en 2023, cuando el país rompió relaciones con Taiwán y estableció vínculos con China continental.
Durante años, Taiwán fue uno de los mercados estratégicos para el camarón hondureño y llegó a representar aproximadamente entre 30% y 40% del volumen exportado en determinados periodos.
La transición generó una modificación en la estructura comercial del sector. Datos citados por la industria muestran que en 2025 Taiwán redujo significativamente su participación y representó alrededor del 9.34% del volumen exportado, con cerca de 3 millones de libras comercializadas.
El cambio no solo afectó destinos, sino también condiciones de precio. Productores han señalado presión sobre los valores internacionales, con referencias de reducción desde aproximadamente US$3.13 por libra hacia niveles cercanos a US$2.62 por libra en algunos mercados.
¿Puede China convertirse en el nuevo mercado del camarón hondureño?
La apertura comercial con China fue planteada como una oportunidad para compensar la pérdida del mercado taiwanés, debido al tamaño de la demanda del gigante asiático.
Sin embargo, la transición todavía muestra una brecha entre expectativa y resultados. Durante 2025, Honduras exportó aproximadamente 723,206 libras de camarón a China, equivalentes a unos 18 contenedores, con un valor cercano a US$2.37 millones.
Ese volumen representó alrededor de 1.09% del total exportado, una participación todavía pequeña frente al peso histórico que tuvo Taiwán.
Aunque se han anunciado acuerdos comerciales con potencial para aumentar los envíos, incluyendo compromisos de hasta 3,000 toneladas, el mercado chino todavía está en una etapa inicial para la industria hondureña.
El desafío es transformar acuerdos comerciales en flujos constantes de exportación.
¿Por qué México ganó importancia para el camarón hondureño?
Mientras China avanza lentamente como nuevo destino, México se convirtió en uno de los mercados más importantes para sostener las exportaciones hondureñas.
Los datos del sector muestran que México aumentó su participación como comprador del camarón cultivado hondureño. En 2023, recibió aproximadamente 24.3 millones de libras, cerca del 32% del volumen exportado.
Este comportamiento convirtió al mercado mexicano en una alternativa estratégica para reducir la dependencia de compradores asiáticos tradicionales.
La relación comercial con México también tiene una ventaja logística frente a otros destinos internacionales, debido a la cercanía regional y la integración comercial dentro de América Latina.
Para las empresas camaroneras, diversificar destinos se vuelve una necesidad para reducir riesgos frente a cambios políticos, comerciales o climáticos.
¿Cómo impacta la crisis del camarón en empleo y economía regional?
La presión sobre la producción tiene un efecto directo en el empleo. La ANDAH estima que la crisis podría provocar la pérdida de alrededor de 500 puestos de trabajo, afectando indirectamente a unas 6,500 familias vinculadas al sector.
El impacto se concentra principalmente en las zonas productoras del sur del país, donde la actividad camaronera sostiene empleos directos e indirectos.
La reducción productiva también afecta proveedores, transporte, servicios técnicos y plantas de procesamiento, creando un efecto multiplicador dentro de la economía regional.
Para Honduras, el desempeño del camarón representa más que una exportación: es una actividad conectada con empleo rural, generación de divisas y presencia comercial internacional.
¿Qué riesgos enfrenta la industria camaronera hondureña hacia los próximos años?
El sector enfrenta una combinación de riesgos estructurales. El primero es climático: temperaturas más altas y cambios ambientales aumentan la incertidumbre sobre los ciclos productivos.
El segundo es comercial. Honduras debe competir con grandes productores internacionales como Ecuador, uno de los principales exportadores mundiales de camarón, mientras busca consolidar nuevos mercados.
El tercero es estratégico: la industria necesita equilibrar destinos entre México, China, Asia y otros compradores internacionales para evitar una dependencia excesiva de un solo mercado.
La capacidad de adaptación tecnológica, productiva y comercial será determinante para mantener competitividad.
El camarón hondureño busca recuperar terreno entre clima y nuevos mercados
El sector camaronero hondureño enfrenta en 2026 una prueba donde confluyen producción, comercio internacional y empleo. Las condiciones climáticas reducen la capacidad productiva mientras la industria reorganiza su mapa de exportaciones después del cambio de relación comercial con Taiwán.
El futuro del sector dependerá de la recuperación de los cultivos, la consolidación de mercados como México y China, y la capacidad de competir en una industria global donde los precios, la demanda y las condiciones ambientales cambian rápidamente.
La evolución del camarón hondureño será una señal sobre la capacidad de una de las principales actividades agroexportadoras del país para adaptarse a un nuevo escenario económico internacional.

