Empresarios destacan estabilidad macroeconómica, pero analistas advierten lentitud en transformación social, transparencia estatal y combate real anticorrupción institucional.
El gobierno de Nasry Asfura llega a sus primeros 100 días en medio de una mezcla compleja de orden financiero, presión fiscal y expectativas económicas. La administración ha intentado construir una narrativa de “gestión técnica” basada en reducción del gasto estatal, rehabilitación de infraestructura y recuperación de confianza empresarial. Sin embargo, detrás del discurso de estabilidad todavía persisten problemas estructurales: una ENEE financieramente colapsada, hospitales con limitaciones operativas, presión inflacionaria y una economía que sigue dependiendo de remesas y subsidios.
Ajuste del Estado y búsqueda de liquidez
Uno de los movimientos más fuertes del nuevo gobierno ha sido la propuesta de eliminar, fusionar o reestructurar al menos 37 instituciones públicas, bajo el argumento de reducir duplicidades y contener el gasto corriente.
La estrategia busca aliviar unas finanzas públicas presionadas por deuda, subsidios y baja capacidad de inversión. Honduras cerró 2025 con una deuda pública superior a us$ 18 mil millones, mientras el déficit energético y las obligaciones de la ENEE continúan drenando recursos estatales.
El Ejecutivo sostiene que no pretende aplicar una “emergencia fiscal”, pero sí avanzar hacia un modelo de austeridad administrativa. En paralelo, Finanzas confirmó recientemente que los subsidios energéticos ya superaron los L.750 millones en apenas cuatro meses de 2026, una cifra inicialmente prevista para cubrir todo el año.
El ajuste también ocurre mientras la inflación interanual ronda el 3.9 %, impulsada principalmente por combustibles, alimentos y transporte.
Inversión extranjera: estabilidad, pero sin despegue
El gobierno ha colocado como prioridad la recuperación de confianza para inversionistas nacionales y extranjeros. El retorno de Honduras al CIADI fue una de las primeras señales enviadas a mercados internacionales.
Sectores empresariales como el COHEP y cámaras de comercio han valorado positivamente el tono más predecible de la administración. Sin embargo, los números muestran que la inversión extranjera todavía avanza con cautela.
La IED en Honduras cerró 2025 en aproximadamente us$ 881.2 millones, con una caída interanual cercana al 2.2 %, según datos económicos oficiales. Además, buena parte del flujo corresponde a reinversión de empresas ya instaladas, especialmente en:
- Sector financiero y seguros
- Maquila y manufactura exportadora
- Comercio y servicios
- Energía privada
El país mantiene además una calificación de riesgo en rango especulativo (BB- / B1), lo que limita el ingreso masivo de nuevos capitales globales.
Infraestructura y carreteras: el eje visible del gobierno
La administración Asfura intenta replicar parte del modelo de gestión que construyó durante su etapa como alcalde capitalino: obras rápidas, rehabilitación vial y maquinaria municipal.
El gobierno asegura haber destinado más de L.2,800 millones a infraestructura y reactivado alrededor de 200 proyectos paralizados, incluyendo carreteras secundarias y terciarias.
También comenzó la distribución de maquinaria pesada para municipios, dentro de un plan nacional que contempla 2,000 kits de construcción y mantenimiento vial para alcaldías.
Entre los proyectos prioritarios aparecen:
- Represa El Tablón
- Corredores logísticos en Cortés
- Redes de agua para Tegucigalpa
- Rehabilitación vial en occidente y litoral atlántico
- Infraestructura energética regional
Aun así, especialistas advierten que la ejecución sigue siendo más visible en carreteras que en sectores sociales.
Salud y educación siguen bajo observación
Aunque el Ejecutivo destaca pagos pendientes al sistema sanitario y reducción parcial de mora quirúrgica, los indicadores estructurales siguen generando críticas.
La exrectora universitaria Julieta Castellanos y otros analistas han señalado que todavía no existe una transformación profunda en salud pública ni educación.
Hospitales continúan reportando:
- Escasez intermitente de medicamentos
- Saturación en emergencias
- Déficit de especialistas
- Mora quirúrgica acumulada
- Infraestructura deteriorada
En educación, el gobierno presume aumentos salariales y la instalación de 8,000 conexiones Starlink en centros educativos. Sin embargo, sindicatos y organizaciones civiles reclaman problemas históricos en cobertura, infraestructura y calidad.
Seguridad y energía: las presiones más delicadas
La seguridad sigue siendo uno de los termómetros más sensibles para la percepción ciudadana y empresarial.
El gobierno anunció ampliación del sistema 911, incorporación de ambulancias, cámaras y reconocimiento facial. A pesar de ello, el sector privado mantiene preocupación por extorsión, crimen organizado y costos logísticos asociados a inseguridad.
El otro gran frente es la crisis energética.
La ENEE enfrenta una deuda estimada superior a L.117 mil millones, mientras el país continúa dependiendo fuertemente de generación térmica privada. A esto se suma la presión por subsidios, petróleo caro y calor extremo.
Durante mayo, la estatal incluso advirtió posibles desconexiones de circuitos y reducción del plazo de pago de energía de 28 a 15 días para mejorar liquidez.
La percepción pública: orden administrativo versus resultados inmediatos
Los primeros 100 días muestran una administración enfocada en transmitir control institucional, estabilidad y capacidad operativa. El gobierno ha logrado instalar una narrativa de orden administrativo en comparación con la confrontación política de años anteriores.
Sin embargo, el desafío más complejo comienza ahora: transformar señales de estabilidad en mejoras perceptibles para hogares que siguen enfrentando inflación, energía cara, empleo informal y servicios públicos frágiles.
La principal fortaleza política de Asfura sigue siendo su perfil de gestor. Pero en un país donde la presión económica golpea diariamente a millones de familias, la expectativa ciudadana ya no se mide solamente en anuncios, sino en resultados visibles y sostenibles.




