Productores de Copán y Lempira deben acelerar procesos ante proyecciones de humedad que podrían degradar el perfil sensorial del grano.
El sector cafetalero de Honduras enfrenta al inicio de mayo una carrera contra el tiempo. Las proyecciones climáticas para la segunda quincena de mayo anticipan un incremento en la nubosidad y precipitaciones, amenazando directamente el secado del grano en los patios del occidente, corazón de nuestra producción premium.
El riesgo de la humedad: la amenaza a la «Taza Limpia»
El proceso de secado es la etapa más crítica para preservar los atributos que definen al café hondureño en los mercados internacionales. Actualmente, gran parte del café de estricta altura (SHG) recolectado en abril se encuentra en patios solares en departamentos como Copán, Ocotepeque y Lempira. Para que un café mantenga su calidad, debe alcanzar un nivel de humedad de entre el 10% y 12%. Un cambio en el patrón climático hacia mediados de mayo, con lluvias persistentes, elevaría la humedad ambiental, deteniendo el secado natural.
El peligro es doble: la sobrefermentación y la aparición de hongos. Si el grano permanece húmedo por periodos prolongados sin la incidencia solar necesaria, se desarrollan notas químicas o «vinosas» que descalifican al café como grado especial, degradándolo a café convencional. Esto representaría una pérdida directa de los diferenciales de +$15 a +$25 centavos que Honduras ha logrado defender en este ciclo, impactando la rentabilidad neta del productor de altura.
Secado mecánico vs. solar: el dilema de los costos
Ante la amenaza de lluvias, la alternativa es el secado mecánico (guardiolas). Sin embargo, esta solución no está exenta de retos económicos. En un contexto donde el petróleo se mantiene arriba de los $100 USD, el costo energético de operar secadoras industriales ha subido un 18% respecto al año anterior. El uso de leña o diésel para generar calor eleva el costo de procesamiento por quintal, reduciendo el margen de ganancia en un momento donde el productor ya enfrenta fertilizantes caros.
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Secado Solar: Costo casi nulo, pero altamente dependiente del clima (alto riesgo en mayo).
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Secado Mecánico: Control total de calidad, pero costo operativo elevado y riesgo de «quemado» del grano si no se calibra correctamente.
Además, el secado mecánico acelerado puede afectar la longevidad del grano en bodega (vida de anaquel). Los compradores europeos, que representan el 16.8% de nuestras exportaciones (especialmente Alemania), son sumamente estrictos con la homogeneidad del color y la humedad del grano. Una transición brusca y mal ejecutada hacia el secado mecánico para «salvar la cosecha» de las lluvias podría resultar en reclamos de calidad al momento del desembarque en puertos como Hamburgo o Amberes.
Logística de extracción: el factor carreteras y humedad
El cambio de clima no solo afecta el patio, sino también la salida del grano hacia los centros de beneficio y exportación. El occidente del país posee una topografía compleja donde las lluvias de mayo suelen provocar deslizamientos o saturación de suelos que dificultan el tránsito de carga pesada. Si el café no se seca y se extrae antes de que se intensifique el invierno, corremos el riesgo de cuellos de botella en las bodegas rurales, donde la humedad acumulada es aún más difícil de controlar.
A nivel de exportación, Puerto Cortés ya opera bajo presión por la escasez de contenedores. Un retraso en el secado del café en el occidente significaría un retraso en la consolidación de los lotes para exportación, lo que podría derivar en el incumplimiento de las fechas de embarque pactadas para la última semana de mayo. Esto no solo genera multas por parte de los tostadores internacionales, sino que afecta la reputación de cumplimiento que ha permitido a Honduras captar más de $1,600 millones en divisas hasta la fecha.
El clima de mayo se perfila como el juez final de la calidad en esta cosecha histórica. La capacidad de los productores para anticiparse a las lluvias y optimizar el uso de tecnología de secado determinará si Honduras logra convertir sus $1,640 millones de ingresos actuales en un cierre de ciclo récord o si la humedad castigará el esfuerzo de todo un año. En el café, como en la economía, el tiempo es oro, y este mayo, el sol es el recurso más valioso de nuestra balanza comercial.




