Moncada, Asfura y Nasralla cerraron campaña mostrando visiones irreconciliables sobre desarrollo, democracia y el rol del Estado.
A seis días de las elecciones generales, Honduras vivió uno de los fines de semana políticos más intensos del año: los cierres de campaña de Rixi Moncada (Libre), Nasry “Tito” Asfura (Partido Nacional) y Salvador Nasralla (Partido Liberal). Cada uno protagonizó un acto multitudinario, cada uno habló de un país distinto, y cada uno pidió lo mismo: defender el voto el 30 de noviembre.
Las imágenes de Tegucigalpa, San Pedro Sula y El Progreso mostraron tres concentraciones masivas, tres discursos de estrategia final y tres caminos opuestos para el país. El tono común: una elección que se anticipa reñida, polarizada y disputada acta por acta.
Rixi Moncada: la refundación contra las “élites saqueadoras”
La candidata presidencial de Libre, Rixi Moncada, cerró su campaña en Tegucigalpa frente a miles de simpatizantes y acompañada por su fórmula presidencial y el alcalde Jorge Aldana. Desde el inicio, la aspirante enfatizó que su proyecto no es personal ni improvisado: aseguró que desde niña ha luchado por la justicia y que ahora busca representar a “los más desposeídos”.
Moncada convocó a sus seguidores a votar masivamente el domingo y a defender las actas en cada mesa, al advertir que las élites económicas intentarán “torcer” el resultado. Aseguró que Libre tendrá conteo rápido y encuestas a boca de urna desde las 9:00 de la mañana, y advirtió que el oficialismo tiene “jaqueado el TREP”.
Reiteró que gobernará con prioridades claras: empleos dignos, salarios justos, atención directa a mujeres y familias, y una relación distinta entre capital y clase trabajadora. Además, acusó a “25 grupos económicos de 10 familias” de haber saqueado históricamente el país desde el golpe de Estado. Según Moncada, la victoria de Libre descansará en las 19.167 actas originales, por lo que llamó a cuidar cada una de ellas “como condición para la victoria popular perfecta”.
Nasry Asfura: orden, disciplina y la defensa del voto
El presidenciable nacionalista, Nasry “Tito” Asfura, cerró su campaña en Tegucigalpa ante una inmensa marea azul. Acompañado del aspirante a alcalde Juan Diego Zelaya, Asfura aseguró que será el próximo presidente de Honduras. Recordó que recorrió 294 de los 298 municipios durante la campaña, lo que le permitió, según él, medir el “amor por Honduras” que sostiene al Partido Nacional.
Durante su discurso, destacó la “gran estructura” y la disciplina del partido, y prometió transformar al país con orden, trabajo y una agenda centrada en oportunidades, libertad y democracia. Afirmó que Honduras no aceptará “ideologías fracasadas” y que su gobierno será un muro de contención para cualquier proyecto que, según él, comprometa la institucionalidad.
Asfura también pidió defender el voto con firmeza, coraje y sin miedo. Recomendó votar temprano y volver a las 5:00 p.m. para custodiar el escrutinio. Su esposa, Liseth de Asfura, hizo un llamado específico a liberales y simpatizantes de Libre indecisos: “Vengan a votar por Tito, porque saben que es la mejor opción”.
Salvador Nasralla: la promesa de convertir a Honduras en una “potencia económica”
El candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, cerró su campaña con concentraciones en El Progreso y San Pedro Sula, donde fue acompañado por el alcalde Roberto Contreras, presidente del CCEPL. Entre banderas rojas y blancas, Nasralla pidió participación masiva y vigilancia durante el conteo, repitiendo que a las 5:00 de la tarde los simpatizantes deben volver a las urnas para observar el escrutinio “voto liberal por voto liberal”.
Durante su discurso, afirmó que no existe posibilidad de fraude en su contra, pero insistió en denunciar cualquier irregularidad. Expuso que su plan de gobierno se construye sobre cuatro pilares: democracia y Estado de derecho, seguridad alimentaria, bienestar rural y progreso económico y social.
Nasralla sostuvo que el Partido Liberal es “la única fuerza capaz de cambiar el rumbo del país” y afirmó que incluso nacionalistas reconocen que su partido es la única vía para sacar al gobierno actual del poder. En una de sus afirmaciones más resonantes del acto, aseguró que empresarios de Estados Unidos, Europa y Sudamérica quieren invertir “miles de millones de dólares” en Honduras.
Según él, el gran obstáculo para el desarrollo económico ha sido la corrupción, especialmente las “mordidas” que, asegura, exigen los políticos tradicionales. Prometió una administración con cero tolerancia a esas prácticas. “No me metí a política para robar”, dijo, y planteó que con un uso correcto del presupuesto, las alianzas público-privadas y la cooperación internacional, Honduras puede convertirse en una verdadera potencia económica.
Un país dividido en tres rutas
Los cierres de campaña dejaron claras tres visiones opuestas de país:
-
Moncada propone refundar el Estado y confrontar a las élites económicas.
-
Asfura apuesta por orden, estructura partidaria y un giro conservador.
-
Nasralla promete limpiar la corrupción y atraer capital extranjero para un salto económico.
El 30 de noviembre, estas tres narrativas se enfrentarán en las urnas, y el resultado dependerá, como repitieron los tres candidatos, de quién cuide mejor sus actas.

