Desde el inicio de su segundo mandato en enero de 2025, el presidente Donald Trump ha implementado una serie de medidas migratorias enfocadas en deportaciones masivas y restricciones a la inmigración, tanto legal como indocumentada. Estas políticas, que incluyen redadas de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la cancelación de programas como el Estatus de Protección Temporal (TPS), han generado una reducción drástica en la fuerza laboral inmigrante. Un informe de Economic Insights and Research Consulting titulado «Señales de advertencia sobre los daños económicos causados por las deportaciones» revela que estas medidas han revertido años de crecimiento en sectores estratégicos, aumentando los costos para los consumidores y agravando problemas estructurales como la crisis de vivienda.
Agricultura: El sector más afectado
Chris Gibbs, presidente de Rural Voice USA, señaló que esta crisis representa una oportunidad para que los agricultores presionen por una reforma migratoria integral que estabilice el sector. «Sin trabajadores, las granjas no pueden operar, y eso significa menos alimentos y precios más altos para todos», afirmó.
La construcción, otro pilar económico dependiente de la mano de obra inmigrante, también ha sido duramente golpeada. El informe destaca que los permisos de construcción cayeron un 17% en el noreste del país, con descensos significativos en los 10 estados con mayor población inmigrante, como Texas, Florida y California. En California, donde el 41% de los trabajadores de la construcción son inmigrantes, las redadas de ICE han llevado a muchos a evitar los empleos por temor a ser deportados, lo que ha duplicado los costos laborales en algunos casos. Esta escasez de mano de obra ha exacerbado la crisis de vivienda, dificultando el acceso a hogares asequibles para las familias trabajadoras.
Impacto económico y social: Alza de precios y tensión comunitaria
El informe proyecta que, de continuar las deportaciones al ritmo actual (aproximadamente 1 millón por año), Estados Unidos podría perder hasta 6 millones de empleos para 2029, incluyendo 3.3 millones de trabajadores inmigrantes y 2.6 millones de trabajadores nacidos en el país, debido a la interdependencia de ambos grupos en sectores clave.
Hacia una solución: Llamado a la reforma migratoria




