Tegucigalpa. Faltan cinco meses para las elecciones generales. La presidenta Xiomara Castro (Libre, izquierda) enfrenta un Congreso fragmentado: su partido cuenta con 40 de 128 curules, el Partido Nacional aliado al Partido Liberal y PSH controla 43, y 10 legisladores han desertado de Libre hacia la derecha. Este bloqueo político dificulta la aprobación de reformas fiscales y apunta a una polarización creciente en torno a temas de seguridad y transparencia.
Situación fiscal
Honduras carga con una deuda pública mayor al 70 % del PIB. El gasto corriente se concentra en un aparato burocrático supernumerario, con más de 250 000 empleados, absorbiendo cerca de la mitad del presupuesto. El déficit fiscal se ha ampliado, apoyado por un acuerdo con el FMI (USD 822 millones), pero la reforma fiscal (“Tax Justice Act”) sigue estancada debido al rechazo legislativo de la oposición conservadora.
Economía y carga externa
El déficit por cuenta corriente se agrava por importaciones energéticas y una reducción de remesas (28 % del PIB). Las reservas internacionales apenas cubren 4.3 meses de importaciones, frente a 6 meses en 2022. El crecimiento económico ronda el 3.2 %, pero la maquila—principal fuente de divisas—podría sufrir si se desacelera la economía de Estados Unidos.
Ruptura de la izquierda y crisis en los “socialismos”
Bolivia
Bajo Luis Arce (MAS), Bolivia enfrenta una crisis económica: reservas en mínimos, inflación casi 10 %, y caída en exportaciones de gas. El conflicto entre Arce y Evo Morales marca una profunda fractura interna en la izquierda, sumado a brotes de violencia política de cara a elecciones en agosto. PIB per cápita: USD 4 014; inflación anual: ~9.9 %.
Venezuela
Nicolás Maduro declaró “emergencia económica” por hiperinflación (180–200 %) y colapso de la moneda. PIB per cápita ha caído 80 % en una década, con migración masiva, crisis sanitaria y educativa. Exportaciones se sostienen casi exclusivamente en petróleo (~80 %), pero sanciones US limitan ingresos.
Nicaragua
Bajo Ortega, el país destinó 61 % del gasto a bienestar social, pero el PIB per cápita es bajísimo (USD 2 791) y los indicadores macro se deterioran por aislamiento internacional.
Cuba
En una “economía de guerra”, inflación real próxima al 30 %, depreciación del 50 % y fuga migratoria cubana de hasta 18 % de la población en dos años . No hay cifras actualizadas fiables, pero la decadencia económica es evidente.
Argentina
Con Milei (extrema derecha) al mando, el shock de austeridad recortó gasto un 33 %, eliminó miles de empleos públicos, y redujo inflación de 300 % a 56 % anual. PIB creció +3,9 % en diciembre, pero pobreza aún superior al 38 % . Tendencia fiscal: superávit primario tras años de déficit .
Comparativas clave: Honduras vs resto de Latinoamérica izquierda
| País | Presidente & tendencia | PIB per cápita (USD) | Inflación / Déficit | Congreso & situación política |
|---|---|---|---|---|
| Honduras | Xiomara Castro (Libre, izquierda moderada) | USD 3 446 | Déficit amplio, deuda >70 % PIB | Congreso dividido, bloqueos legislativos |
| Bolivia | Luis Arce (MAS, izquierda) | USD 4 014 | Inflación ~10 %, reservas en mínimos | Izquierda fracturada entre Arce y Morales |
| Venezuela | Nicolás Maduro (PSUV, socialista) | USD 3 867 | Hiperinflación 180–200 %, crisis humanitaria |
Congreso pro-Maduro, autoritarismo |
| Nicaragua | Daniel Ortega (sand., autoritario) | USD 2 791 | Baja productividad, aislamiento | Poder concentrado en Ortega |
| Cuba | Miguel Díaz-Canel (PCU, comunista) | ~USD (¿?) | Inflación real ~30 % | Partido único, falta de elecciones reales |
| Argentina | Javier Milei (extrema derecha) | USD 12 814 | Inflación 56 %, déficit convertido a superávit | Congreso fragmentado, oposición activa |
Honduras figura como un caso de izquierda moderada ante graves desafíos fiscales: débil recaudación, deuda y déficit crecientes, y un Congreso sin consenso que diluye reformas. Comparado con los «socialismos tradicionales» de la región, su situación económica es más contenida —similar al nivel de Venezuela y Bolivia en PIB per cápita—, pero su quiebre institucional es menos abrupto que en esos casos.
A cinco meses de la elección, Honduras enfrenta una encrucijada política: si el bloqueo legislativo continúa y se profundiza la deuda, se puede agravar la crisis; mientras, el colapso de la izquierda en Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela alerta sobre los riesgos de modelos fiscales rígidos y autoritarios. El camino para Castro es complejo: necesita consenso, transparencia y disciplina económica, o el electorado podría inclinarse hacia alternativas más conservadoras o disruptivas, como ocurrió con Milei en Argentina.

