Tegucigalpa. Los migrantes hondureños en Estados Unidos enfrentan una creciente incertidumbre cada vez que salen a trabajar, temiendo ser detenidos en retenes migratorios. Según el economista Mario Sosa, este temor, impulsado por las políticas de deportación del presidente Donald Trump, estaría llevando a muchos a enviar la totalidad de sus ahorros a Honduras como medida de precaución. Este fenómeno no solo refleja la preocupación de los compatriotas en el extranjero, sino que también tiene un impacto directo en la economía nacional.
Récord Histórico de Remesas en 2025
El pasado 13 de febrero de 2025, Honduras registró un flujo histórico de 1,179.3 millones de dólares en remesas familiares, según datos oficiales. Esta cifra representa un aumento interanual del 20.8%, equivalente a 203.3 millones de dólares más que los 976.0 millones captados en el mismo período de 2024. En términos diarios, esto equivale a un promedio de 26.8 millones de dólares, una inyección significativa de recursos que sostiene a miles de familias hondureñas. Los principales departamentos beneficiados son Cortés, Francisco Morazán y Atlántida, regiones con alta dependencia de estos envíos.
El Temor a Deportaciones como Motor del Aumento
Mario Sosa explicó que el incremento en las remesas podría estar directamente relacionado con el miedo a las deportaciones. «Nuestros compatriotas, preocupados por la situación migratoria, han estado enviando los ahorros que tenían en Estados Unidos», afirmó. La mayor parte de estos fondos proviene de EE.UU., seguido por Europa y Centroamérica. Sin embargo, el economista advirtió que, a largo plazo, esta tendencia podría revertirse si la incertidumbre persiste, afectando la estabilidad de los flujos de dinero hacia Honduras.
Contexto del Estatus de Protección Temporal (TPS)
Sosa también destacó la importancia de las negociaciones gubernamentales para extender el Estatus de Protección Temporal (TPS), del cual dependen aproximadamente 50,000 hondureños en EE.UU. «Esperemos que las negociaciones sean favorables para estabilizar la situación migratoria y evitar un aumento en el número de retornados», señaló. La regularización de este estatus podría mitigar el impacto económico y social tanto en Honduras como en las comunidades migrantes.
Comparación con Tendencias Anteriores
El Banco Central de Honduras (BCH) indicó que el crecimiento observado toma como base el mes de enero de 2024, pero al compararlo con diciembre de 2024, las remesas muestran una disminución. Mientras que diciembre cerró con 840,000 millones de dólares, influido por el repunte navideño, enero de 2025 registró 774,000 millones. Según el BCH, los picos tradicionales de envíos ocurren en diciembre (Navidad), mayo (Día de la Madre) y enero (inicio del periodo lectivo), lo que podría explicar estas variaciones estacionales.
Perspectivas y Reflexiones
El envío masivo de ahorros por parte de los migrantes refleja una respuesta inmediata a la presión migratoria, pero también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las remesas como pilar económico. La combinación de incertidumbre en EE.UU. y la dependencia de Honduras de estos fondos subraya la necesidad de políticas que fomenten la estabilidad migratoria y el desarrollo interno, reduciendo la vulnerabilidad de miles de familias ante cambios externos.

