Tegucigalpa. El Barómetro de Confianza Edelman 2025, un estudio de referencia internacional, alerta sobre una caída histórica en la credibilidad hacia instituciones clave: solo 62% de las personas confía en las empresas, un mínimo en la última década. Esta crisis, según el informe, es el resultado acumulado de desigualdad económica crónica, conflictos sociales no resueltos y crisis institucionales que han erosionado la fe en gobiernos, medios y corporaciones.
La radiografía crítica del estudio señala que la desconfianza ya no es un problema aislado, sino un fenómeno sistémico agravado por factores como la polarización social, la desinformación y la percepción de que las élites priorizan intereses propios sobre el bien común. Las empresas, aunque mejor posicionadas que gobiernos y ONGs, enfrentan un desafío urgente: reconstruir legitimidad mediante transparencia, equidad y acciones concretas frente a desafíos globales como el cambio climático y la brecha digital.
Creciente relevancia de las empresas
Las empresas están siendo reconocidas como actores clave para enfrentar los desafíos sociales contemporáneos. Según el estudio, un 85% de los encuestados considera que las empresas tienen la obligación de ofrecer empleos bien remunerados y capacitar a sus empleados, garantizando así su competitividad en un mercado laboral en constante evolución.
Sentimiento de resentimiento hacia las instituciones
El informe revela un resentimiento generalizado hacia las instituciones , derivado de la percepción de injusticia y privilegios desiguales. Muchas personas sienten que el sistema está diseñado para favorecer a una minoría privilegiada, mientras deja a la mayoría en desventaja. Este descontento afecta principalmente la confianza hacia las empresas, los gobiernos y las élites económicas. De acuerdo con los datos, el 61 % de los encuestados reporta un nivel moderado o alto de agravio hacia estas entidades.
Aquellos con mayores niveles de descontento tienden a desconfiar más de la inteligencia artificial y de los líderes empresariales. Además, demandan acciones concretas de las instituciones para abordar problemas urgentes como el cambio climático, la desinformación y la discriminación.
Deterioro de la confianza en los medios de comunicación.
La confianza en las fuentes de información ha sufrido un marcado deterioro. Solo el 52% de los encuestados confía en los medios tradicionales, mientras que las redes sociales registran un nivel aún más bajo de confianza, con un 42% . Asimismo, un preocupante 63% de los participantes manifestó dificultad para distinguir entre información confiable y engañosa. Esta situación subraya la urgente necesidad de un periodismo más responsable que contribuya a restaurar la confianza en los medios de comunicación.

