Tegucigalpa. En 2024, Honduras registró un hito en su economía al recibir un total de us$9.743 millones de dólares en remesas familiares, lo que representa un incremento del 6.2% respecto al año anterior. Según datos del Banco Central de Honduras (BCH), este flujo de divisas, principalmente proveniente de Estados Unidos, superó en us$565.5 millones de dólares a la cifra registrada en 2023.
Impacto social y económico
Las remesas desempeñan un papel fundamental en la economía hondureña, constituyendo cerca del 25% de su Producto Interno Bruto (PIB). Estos envíos de dinero, principalmente destinados a cubrir gastos de alimentación, salud y educación, son un salvavidas para millones de familias hondureñas. El BCH destaca que las madres son las principales receptoras de estas remesas, seguidas por hermanos, padres, hijos y cónyuges. Además, un porcentaje significativo de las familias utiliza parte de estos fondos para la adquisición o mejora de propiedades. Según lo indicado por la autoridad monetaria, las principales receptoras de las remesas en Honduras son las madres, quienes reciben el 37,1 % del total, seguido de los hermanos (17,5 %), el padre (12,1 %), los hijos (11,3 %), los cónyuges (5,3 %) y los abuelos (4,1 %).
Origen y destino de las remesas
Estados Unidos se consolida como el principal emisor de remesas hacia Honduras, aportando más del 90% del total. Los hondureños residentes en este país, en su mayoría de manera irregular, envían dinero a sus familias a través de empresas remesadoras. Estas empresas, junto con las instituciones financieras, son los principales canales por los cuales las remesas ingresan al país. Es importante destacar que más del 30% de los hondureños que envían dinero realizan envíos adicionales a lo largo del año, lo que refleja la importancia de estas transferencias en la economía familiar.

