Tegucigalpa. La deuda pública de Honduras alcanzó los L. 435,000 millones (US$17,374 millones) en 2024, un aumento del 4 %, según FOSDEH. Este 28 de abril de 2025, expertos como Mario Palma y Liliam Rivera advierten sobre su uso ineficiente. El endeudamiento, que creció en L. 42,725 millones desde 2021, afecta a los hondureños al limitar recursos para salud y educación, mientras el gobierno de Xiomara Castro enfrenta críticas por falta de transparencia.
Honduras enfrenta una deuda pública creciente en 2025
Mario Palma, jefe de investigación económica del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH), y Liliam Rivera, especialista en finanzas públicas de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), alertaron sobre la escalada de la deuda pública hondureña. En un informe publicado el 28 de abril de 2025 por Proceso Digital, ambos expertos criticaron la falta de inversión productiva y la baja transparencia en el uso de los fondos, que presionan las finanzas públicas y limitan el desarrollo.
La deuda pública de Honduras alcanzó los L. 435,000 millones (US$17,374 millones) en 2024, un incremento del 4 % respecto a 2023, según FOSDEH. Este crecimiento, que suma L. 42,725 millones (US$1,709 millones) entre 2021 y 2024, refleja una dependencia preocupante del endeudamiento, agravada por nuevos préstamos aprobados por el Congreso Nacional en 2025, destinados principalmente a gasto corriente.
Datos clave y comparaciones:
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Deuda 2024: L. 435,000 millones (US$17,374 millones), 48 % del PIB.
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Crecimiento 2021-2024: Aumento de L. 42,725 millones (US$1,709 millones).
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Primer bimestre 2025: Deuda externa creció L. 300 millones (US$12 millones).
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Servicio de deuda: 24 % del presupuesto central, equivalente a L. 104,400 millones (US$4,176 millones).
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Ejecución de inversión pública 2024: Solo 56 %, según FOSDEH.
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Deuda global: Supera los US$100 billones, según el FMI, con Honduras en una posición vulnerable.
El economista Palma subrayó que el endeudamiento no se traduce en desarrollo, ya que el 48 % de los préstamos externos entre 2021 y 2024 se destinó a apoyo presupuestario, no a proyectos de infraestructura, salud o educación. Rivera añadió que el 24 % del presupuesto se usa para pagar deuda, y gran parte de los nuevos préstamos sirve para saldar deudas antiguas, creando un ciclo insostenible. La baja ejecución de inversión pública, de solo 56 % en 2024, evidencia una gestión ineficiente de los recursos.
La iniciativa del Jubileo de la Deuda Externa 2025, promovida por el fallecido papa Francisco, ofrece pocas esperanzas para Honduras, según Rivera, debido a que el 75 % de la deuda externa tiene condiciones concesionales (tasas bajas) y el 25 % es comercial, difícil de condonar. Palma abogó por sumarse a esta campaña global, recordando que la condonación previa bajo la Iniciativa HIPC no redujo la pobreza por mala administración. La alta deuda interna, con tasas de hasta 12 %, agrava la presión fiscal.
Honduras, atrapada en una deuda de L. 435,000 millones (US$17,374 millones), enfrenta un futuro incierto, como advirtieron Palma y Rivera en Tegucigalpa. Mientras el gobierno de Xiomara Castro promete reformas, los hondureños pagan el costo con impuestos que no se traducen en bienestar, y el Jubileo de la Deuda parece un sueño lejano.
