Mientras Honduras paga 21% de aranceles, competidores exportan casi libremente, profundizando la crisis en el sector acuícola nacional.
Honduras ya perdió us$89 millones en exportaciones hacia Taiwán, en medio de un giro diplomático que aún no logra compensaciones reales desde China. La cifra, revelada por el diputado Yuri Sabas, expone el impacto inmediato en el sector camaronero: caída de ventas, aranceles del 21% y más de 15,000 empleos perdidos en el sur del país.
Xiomara Castro y el giro geopolítico que cambió el comercio
La decisión del gobierno de Xiomara Castro de romper relaciones con Taiwán y establecer vínculos con China redefinió el mapa comercial hondureño. Sin embargo, más de dos años después, los resultados económicos siguen siendo cuestionados por sectores productivos y políticos.
Sabas, legislador del Partido Liberal, sostiene que el impacto ha sido inmediato y cuantificable. “Hoy todo producto hondureño paga el 21% para entrar a Taiwán”, afirmó, señalando que la pérdida de competitividad ha sido directa frente a países competidores.
El cambio, que en su momento fue presentado como una oportunidad de expansión hacia el mercado chino, aún no ha generado el volumen esperado de exportaciones, especialmente en rubros clave como el camarón.
Exportaciones desplomadas y aranceles que asfixian
Los datos expuestos reflejan una caída abrupta: de us$106 millones en exportaciones a Taiwán en 2022 a apenas us$16 millones en 2025-2026. La diferencia —us$89 millones— representa divisas perdidas en un contexto de presión sobre la balanza comercial.
El principal factor es el arancel del 21%, que coloca a Honduras en desventaja frente a otros exportadores:
- Panamá exporta camarón con 0% de arancel
- Ecuador y México enfrentan tasas cercanas al 10%
- Honduras paga el doble o más que sus competidores
- El mercado taiwanés sigue siendo altamente demandante de camarón
- La falta de acuerdo comercial limita la recuperación inmediata
Este diferencial ha erosionado la posición del camarón hondureño, históricamente uno de los principales productos de exportación no tradicional del país.
El golpe al empleo en el sur del país
El impacto no se limita a cifras macroeconómicas. En departamentos como Choluteca y Valle, el efecto ha sido social y laboral. Según Sabas, más de 15,000 empleos directos se han perdido en la industria camaronera.
Granjas acuícolas han reducido operaciones o cerrado, afectadas por la caída de ingresos y el aumento de costos. La promesa inicial de que China absorbería la producción hondureña no se ha materializado en los niveles esperados.
“Una de las zonas más afectadas por este cambio fueron Choluteca y Valle”, afirmó el legislador, quien representa precisamente esa región. La contracción ha impactado cadenas completas: transporte, procesamiento y exportación.
China: mercado potencial, pero con precios bajos
Aunque las exportaciones hacia China han comenzado a crecer —alcanzando unos us$54 millones en distintos rubros como el café— el camarón no ha logrado posicionarse con la misma fuerza.
Productores y fuentes del sector señalan que los compradores chinos ofrecen precios por debajo del mercado internacional, lo que reduce la rentabilidad. Esto ha generado una paradoja: acceso a un mercado gigante, pero con condiciones comerciales desfavorables.
Expertos estiman que China podría superar a Taiwán como destino de exportaciones hondureñas recién hacia 2029, lo que implica varios años de transición con pérdidas acumuladas.
Presión política y propuestas de solución
Ante este escenario, Sabas presentó una moción exhortativa para que la Secretaría de Desarrollo Económico y la Cancillería negocien una reducción arancelaria con Taiwán, al menos al 10%.
La discusión también ha escalado al plano político. Tomás Zambrano, líder del Partido Nacional en el Congreso, ha cuestionado los resultados del acercamiento con China, calificándolos como insuficientes.
El debate incluye posturas como la del exalcalde capitalino Nasry Asfura, quien en campaña prometió revertir las relaciones con China, reflejando un tema que ya forma parte del eje electoral.
Un impacto más amplio en la economía hondureña
Más allá del camarón, el episodio evidencia la vulnerabilidad de Honduras ante decisiones geopolíticas sin amortiguadores comerciales. Según datos del Banco Central de Honduras (BCH), las exportaciones representan cerca del 40% del PIB, lo que amplifica cualquier shock externo.
Comparativamente, países como Costa Rica o República Dominicana han diversificado mercados y productos, reduciendo su exposición a decisiones diplomáticas específicas. Honduras, en cambio, sigue concentrada en pocos rubros y destinos.
La pérdida de us$89 millones no solo afecta al sector camaronero: impacta reservas internacionales, empleo rural y estabilidad regional en el sur del país.
Entre aranceles elevados, mercados inciertos y promesas incumplidas, el costo del giro diplomático ya se mide en millones y empleos. Como advirtió Sabas:
“El gobierno puede decidir con quién tener relaciones, pero no puede seguir afectando al pueblo con esas decisiones”.

