El Congreso aprobó dos mociones para gestionar recursos destinados al abastecimiento de agua en cinco municipios y al financiamiento cafetalero.
Las necesidades de agua potable y financiamiento agrícola llegaron a la agenda del Congreso Nacional durante la sesión del Congreso Móvil celebrada en Danlí, El Paraíso. Los diputados aprobaron por unanimidad dos mociones presentadas por el diputado liberal Mario Segura, una para solicitar 50 millones de lempiras para estudiar un proyecto hídrico intermunicipal y otra para gestionar 1.500 millones de lempiras de apoyo a los caficultores.
Las propuestas suman 1.550 millones de lempiras, pero corresponden a gestiones de financiamiento, no a una ejecución presupuestaria confirmada. Su importancia económica se encuentra en los problemas que buscan atender: la disponibilidad de agua para hogares y actividades productivas, y la capacidad de los productores de café para cubrir costos, renovar sus cultivos y obtener ingresos sostenibles.
El desafío consiste en convertir las mociones en proyectos técnicamente viables, con recursos identificados, mecanismos de ejecución y resultados verificables para las comunidades y los productores.
SOYDATOS EXPRESS
- 1.550 millones de lempiras. Suma de los recursos que las dos mociones buscan gestionar para agua potable y apoyo cafetalero.
- 50 millones de lempiras. Monto solicitado para realizar el estudio topográfico del proyecto de abastecimiento de agua.
- 18,6 %. Proporción de viviendas de El Paraíso que carecía de acceso adecuado al agua en 2023, según el INE.
- 2.285 millones de dólares. Ingresos por exportaciones de café de Honduras durante la cosecha 2025-2026.
- 96.903 productores. Personas registradas en la actividad cafetalera hondureña durante esa cosecha, según datos divulgados por el sector.
¿Qué alcance tiene el proyecto de agua para cinco municipios?
La primera moción solicita al Gobierno central 50 millones de lempiras para realizar un estudio topográfico de un proyecto que pretende aprovechar el recurso hídrico de un río y conducirlo hacia El Paraíso, Alauca, Morocelí, Jacaleapa y Danlí.
La propuesta contempla una iniciativa intermunicipal, con participación de las alcaldías y la posibilidad de constituir una empresa encargada de operar el sistema. Según lo planteado por el diputado Mario Segura, la venta de agua por volumen generaría ingresos que podrían reinvertirse en las zonas de los municipios participantes.
La idea apunta a resolver una necesidad que no se limita al consumo doméstico. La disponibilidad de agua también condiciona la actividad comercial, los servicios, la producción agrícola y la capacidad de las comunidades para enfrentar períodos de sequía.
Sin embargo, los 50 millones solicitados corresponden al estudio, no al costo total de construcción y operación del sistema. Antes de determinar la inversión definitiva será necesario establecer la disponibilidad del recurso hídrico, la distancia de conducción, la infraestructura requerida, el consumo previsto, los costos de energía y mantenimiento, y la capacidad financiera de los municipios.
¿Qué dicen las cifras sobre el acceso al agua en El Paraíso?
Los datos del INE muestran que el problema tiene una dimensión concreta. En la Encuesta Permanente de Hogares de 2023, el 18,6 % de las viviendas de El Paraíso no contaba con acceso adecuado al agua, más del doble del 8,7 % registrado a nivel nacional en esa medición.
| Indicador de acceso al agua | Porcentaje de viviendas |
|---|---|
| Honduras, 2023 | 8,7 % sin acceso adecuado |
| El Paraíso, 2023 | 18,6 % sin acceso adecuado |
La diferencia sitúa al departamento entre las zonas con mayores carencias relativas en el acceso adecuado al agua, según esa encuesta. No obstante, el dato departamental no permite establecer cuántos hogares de cada uno de los cinco municipios serían beneficiados por el proyecto propuesto.
Para medir el alcance real será necesario conocer la población atendida, la cobertura actual de los sistemas municipales y la cantidad de hogares que recibirían un servicio continuo y de calidad.
La situación hídrica también se ha visto presionada por la sequía. En agosto de 2026, las autoridades hondureñas informaron sobre la declaración de alerta roja para 75 municipios de seis departamentos afectados por condiciones secas asociadas al fenómeno de El Niño. La disponibilidad de agua se convirtió así en un asunto que combina infraestructura, adaptación climática y seguridad alimentaria.
La inversión hídrica no se mide únicamente por la cantidad de agua que puede captar un sistema, sino por su capacidad para abastecer a la población de forma sostenible y a un costo que los usuarios puedan pagar.
¿Cómo podría financiarse y operar el sistema de abastecimiento?
La propuesta legislativa plantea que, una vez realizado el estudio topográfico, las municipalidades gestionen un préstamo para constituir una empresa que administre el proyecto y obtenga ingresos mediante la venta de agua por volumen.
Ese modelo requeriría definir varios aspectos antes de comprometer recursos públicos.
- Inversión inicial. El costo de captación, conducción, tratamiento, almacenamiento y distribución.
- Financiamiento. Monto del préstamo, tasa de interés, plazo y responsabilidad de cada municipalidad.
- Tarifas. Precio del agua para hogares, comercios y usuarios productivos, según las reglas aplicables.
- Operación. Gastos de energía, mantenimiento, personal, reparaciones y control de calidad.
- Gobernanza. Responsabilidades de las alcaldías, mecanismos de supervisión y destino de los ingresos.
- Sostenibilidad hídrica. Disponibilidad del recurso en época seca y protección de las fuentes de agua.
La venta por volumen puede contribuir a cubrir los costos operativos, pero no garantiza por sí sola la sostenibilidad financiera. Para determinar si el sistema podría pagar su deuda y mantener el servicio, será necesario comparar los ingresos proyectados con la inversión y los gastos de operación.
La participación de cinco municipios también exige acuerdos sobre distribución del agua, aportaciones financieras, prioridades de abastecimiento y mecanismos para resolver diferencias.
¿Por qué la propuesta cafetalera tiene relevancia económica nacional?
La segunda moción solicita gestionar 1.500 millones de lempiras para respaldar a los productores de café. La propuesta surge en un sector que genera divisas, empleo rural y actividad económica en buena parte del territorio hondureño.
Las cifras de la cosecha 2025-2026 permiten dimensionar su peso. Honduras exportó alrededor de 7,3 millones de sacos de café y obtuvo 2.285 millones de dólares en ingresos por exportaciones, con un precio promedio cercano a 312,58 dólares por saco, de acuerdo con los resultados divulgados por el Instituto Hondureño del Café (IHCAFE).
El sector registró 96.903 productores y una producción aproximada de 7,5 millones de quintales de café oro. La actividad cafetalera se extiende por zonas montañosas de 210 municipios y 15 departamentos, y genera más de un millón de empleos a lo largo de la cadena productiva, según información del INE basada en datos del sector.
| Indicador cafetalero | Cosecha 2025-2026 |
|---|---|
| Exportaciones en valor | 2.285 millones de dólares |
| Sacos exportados | Aproximadamente 7,3 millones |
| Producción estimada | Aproximadamente 7,5 millones de quintales |
| Productores registrados | 96.903 |
| Precio promedio de exportación | Aproximadamente 312,58 dólares por saco |
Estos resultados confirman la capacidad del café para generar divisas. Sin embargo, el valor de las exportaciones no equivale al ingreso neto de los productores. Entre el precio internacional y el dinero que recibe una finca intervienen los costos de fertilizantes, mano de obra, transporte, procesamiento, financiamiento y comercialización, además de las condiciones de compra y la calidad del grano.
Por eso, el debate sobre los recursos solicitados debe centrarse en qué problema busca resolver el apoyo y cómo se medirá su efecto sobre la rentabilidad de las fincas.
¿Cómo se explica que el café genere millones en divisas y los productores enfrenten dificultades?
La cadena cafetalera distribuye ingresos entre diferentes participantes, pero cada uno enfrenta costos y riesgos distintos.
El productor asume buena parte de los riesgos agrícolas: variaciones del clima, plagas, fertilización, mantenimiento de las plantas y contratación de trabajadores para la cosecha. También puede enfrentar dificultades para acceder a crédito oportuno o para financiar la renovación de cafetales envejecidos.
Los intermediarios y exportadores, por su parte, participan en actividades de compra, acopio, clasificación, procesamiento, logística y comercialización internacional. Sus márgenes dependen de sus costos, contratos y riesgos comerciales.
Por ello, no es posible determinar cuánto gana cada participante únicamente a partir del valor total exportado. Para establecer cómo se distribuye el ingreso se necesitan datos sobre el precio pagado al productor, los costos por unidad producida, los márgenes de comercialización y los resultados financieros de los distintos eslabones.
El diputado Segura señaló durante la sesión que los productores enfrentan dificultades para obtener beneficios proporcionales al valor y al volumen de la actividad. También destacó el costo de los fertilizantes y la necesidad de ampliar el respaldo económico al sector.
La propuesta de 1.500 millones de lempiras podría tener efectos diferentes según el mecanismo que finalmente se apruebe. Un crédito subsidiado, un fondo de garantías, un programa de fertilización o un apoyo para renovar cafetales no producen los mismos resultados ni tienen el mismo costo fiscal.
La definición del instrumento será tan importante como el monto solicitado.
¿Qué debería financiar un programa de apoyo a los caficultores?
Para evaluar la utilidad económica de los recursos, el diseño del programa tendría que identificar con precisión las necesidades que pretende atender.
| Posible destino | Resultado que debería medirse |
|---|---|
| Fertilizantes e insumos | Reducción del costo por unidad producida y mejora de la productividad |
| Renovación de cafetales | Plantaciones renovadas, supervivencia de las plantas y rendimiento futuro |
| Crédito de campaña | Acceso oportuno a recursos para financiar la cosecha |
| Asistencia técnica | Mejora en productividad, calidad y manejo del cultivo |
| Adaptación climática | Sistemas de sombra, conservación de suelos y manejo del agua |
| Financiamiento comercial | Menores costos financieros y mejor capacidad de negociación |
El apoyo también tendría que establecer criterios de elegibilidad, prioridades territoriales y mecanismos de rendición de cuentas. Sin esa información no es posible calcular cuántos productores recibirían recursos, qué monto correspondería a cada uno o cuánto podría mejorar su rentabilidad.
Además, la evaluación debe distinguir entre una ayuda que resuelve una necesidad inmediata y una inversión que eleva la productividad durante varias cosechas.
¿Qué relación existe entre el agua y la rentabilidad del café?
El agua es un recurso estratégico para la producción agrícola, la conservación de los ecosistemas y el abastecimiento de las comunidades. Su disponibilidad influye en la resiliencia de los cultivos frente a las variaciones climáticas, aunque las necesidades y los sistemas de manejo dependen de cada zona cafetalera.
La propuesta de agua para El Paraíso y el planteamiento de apoyo al café responden a necesidades diferentes, pero comparten una dimensión territorial: la economía rural necesita infraestructura y financiamiento para reducir su exposición a riesgos climáticos y productivos.
En las zonas cafetaleras, la protección de las fuentes de agua, la conservación de los suelos y el manejo de la sombra pueden contribuir a la sostenibilidad del cultivo. A su vez, una infraestructura hídrica bien planificada puede beneficiar a hogares, comercios y actividades productivas de las comunidades abastecidas.
No obstante, las dos mociones deben evaluarse por separado. No se ha establecido que el proyecto hídrico propuesto abastecerá directamente a las fincas cafetaleras ni que los recursos solicitados para el café se destinarán a obras de agua.
¿Qué falta para que las dos mociones se conviertan en resultados?
La aprobación por unanimidad expresa respaldo político a las propuestas, pero la ejecución depende de decisiones posteriores. Para el proyecto hídrico, el primer paso es definir la fuente de financiamiento del estudio, sus términos de referencia y el calendario de contratación. Después deberán conocerse el diseño técnico, el costo total y la estructura de operación.
En el caso cafetalero, falta precisar el mecanismo financiero, los beneficiarios, las condiciones de acceso y la entidad responsable de administrar los recursos.
Los indicadores de seguimiento deberían incluir:
- Agua: estudio contratado y terminado, costo total de inversión, hogares que se prevé atender, calidad y continuidad del servicio.
- Café: monto efectivamente aprobado, número de productores beneficiados, distribución territorial, costo financiero y resultados sobre productividad o rentabilidad.
- Transparencia: criterios de selección, publicación de desembolsos, auditorías y evaluación de resultados.
La diferencia entre solicitar recursos y ejecutarlos debe permanecer visible en la cobertura. Hasta que existan asignaciones, contratos y desembolsos documentados, las cifras corresponden a propuestas de financiamiento.
La mirada de la directora de SOYDATOS

Las dos mociones ponen sobre la mesa asuntos fundamentales para la economía hondureña. El agua condiciona la calidad de vida, la actividad productiva y la capacidad de las comunidades para enfrentar períodos de sequía. El café genera miles de millones de dólares en divisas y sostiene los ingresos de una extensa red de productores y trabajadores rurales.
Pero el país necesita pasar de las solicitudes a los resultados. En agua, eso significa conocer cuánto costará el sistema, quién lo financiará y cómo se garantizará un servicio sostenible para los cinco municipios. En café, implica determinar qué mecanismo llegará a los productores y cómo contribuirá a reducir costos, mejorar rendimientos o fortalecer su capacidad de negociación.
También es importante medir los resultados con datos verificables. No basta con anunciar un monto de apoyo: hay que conocer cuántos productores recibieron recursos, qué mejoró en sus fincas y qué parte del programa puede sostenerse en el tiempo.
La inversión rural produce valor cuando resuelve problemas concretos y fortalece la capacidad de las comunidades para generar ingresos. El seguimiento de estas mociones permitirá saber si los acuerdos legislativos avanzan hacia ese objetivo.

