Hoy:

11 octubre , 2026

Honduras depende de las remesas, mientras las exportaciones y el empleo siguen pendientes de un cambio estructural

Comparte

Honduras se encamina a recibir más de 12.000 millones de dólares en remesas durante 2026, pero el volumen de dinero que llega desde el exterior no garantiza, por sí solo, más empresas, productividad ni empleos. La economista Nancy Ochoa, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), advierte que el país lleva más de dos décadas dependiendo de estos recursos sin lograr que ese flujo se convierta necesariamente en una transformación de su aparato productivo.

La discusión no consiste en restarle importancia al dinero que envían los hondureños desde el extranjero. Las remesas sostienen el consumo de miles de hogares, ayudan a financiar necesidades básicas y aportan divisas a la economía. El desafío es que ese ingreso familiar también pueda impulsar ahorro, inversión, nuevos negocios y empleos formales, sin trasladar a las familias receptoras riesgos que no pueden asumir.

SOYDATOS EXPRESS

Indicador

Dato clave

Remesas recibidas en 2026 hasta la fecha del reporte

Cerca de 9.000 millones de dólares

Proyección para el cierre de 2026

Más de 12.000 millones de dólares

Participación atribuida a las remesas en la generación de divisas

Aproximadamente 50%, según la economista citada

Remesas canalizadas por el sistema bancario

Alrededor de 95%, según la declaración publicada

Principal desafío económico

Convertir parte de los recursos en ahorro, inversión productiva y empleo

Alternativa para reducir la dependencia

Fortalecer exportaciones y diversificar las fuentes de divisas

Los datos anteriores corresponden a las cifras y declaraciones del reporte publicado el 11 de octubre. La participación del 50% debe interpretarse según la definición de generación de divisas utilizada en esa declaración; no equivale automáticamente a la participación de las remesas en el PIB ni a la mitad de todos los ingresos externos medidos con cualquier metodología.

1. ¿Qué significan 12.000 millones de dólares en remesas para Honduras?

La dimensión de las remesas se entiende mejor al compararlas con otros indicadores económicos. En el primer semestre de 2026, Honduras recibió 6.515,4 millones de dólares por este concepto, un aumento interanual de 12,34%. Al cierre de agosto, el acumulado había alcanzado 8.920,1 millones de dólares, con un crecimiento de 12,3% frente al mismo período de 2025.

Indicador

Resultado

Remesas, enero-junio de 2026

6.515,4 millones de dólares

Remesas, enero-agosto de 2026

8.920,1 millones de dólares

Crecimiento interanual a agosto

12,3%

Remesas registradas al 17 de septiembre

9.598,2 millones de dólares

Proyección de cierre citada en la noticia

Más de 12.000 millones de dólares

La evolución confirma que el ingreso de remesas sigue creciendo. Sin embargo, hay que distinguir entre el flujo que entra a los hogares y la capacidad de la economía para convertir ese dinero en producción nacional.

Una familia que recibe remesas puede comprar alimentos, pagar alquiler, financiar educación o cubrir gastos médicos. Ese gasto sostiene el comercio y los servicios, pero no necesariamente crea nueva capacidad productiva. Si una parte importante de la demanda se satisface con bienes importados, una porción de los dólares termina financiando compras en el exterior.

La paradoja es que las remesas pueden sostener el consumo y, al mismo tiempo, no resolver las debilidades que limitan la producción y el empleo.

2. ¿De dónde vienen las remesas y qué revela esa dependencia?

Estados Unidos es, por una amplia diferencia, el principal origen de las remesas hondureñas. Esta concentración tiene una consecuencia económica: el ingreso de divisas de miles de hogares depende, en buena medida, de las condiciones laborales y migratorias de otro país.

País de origen

Remesas reportadas en el primer semestre de 2026

Estados Unidos

6.410,6 millones de dólares

España

66,1 millones de dólares

Canadá y México

Participaciones menores, sin desglose completo en la información citada

La diferencia entre Estados Unidos y los demás países es considerable. El empleo, los salarios y las condiciones migratorias de los hondureños en ese mercado influyen directamente en la capacidad de enviar dinero a sus familias.

Esta dependencia tiene dos dimensiones. En el plano familiar, las remesas permiten sostener gastos que muchos hogares no podrían cubrir con sus ingresos locales. En el plano macroeconómico, contribuyen a financiar importaciones y a mantener la disponibilidad de moneda extranjera.

El riesgo aparece cuando esa fuente de ingresos se considera permanente. Una desaceleración económica en Estados Unidos, una pérdida de empleo entre los migrantes o mayores dificultades para transferir dinero podrían afectar el consumo interno y los flujos de divisas hondureños.

3. ¿Las remesas representan la mitad de las divisas, pero solo una parte del desarrollo?

La economista Nancy Ochoa cuestiona que las remesas se consideren el salvavidas de la economía. Su argumento es que funcionan como un amortiguador de las presiones económicas, pero no sustituyen una política sostenida de generación de empleo y fortalecimiento de la producción.

La diferencia entre ambos conceptos es fundamental:

Función de las remesas

Límite económico

Financian consumo familiar

No garantizan la creación de empleos productivos

Ayudan a pagar vivienda, salud y educación

No sustituyen una oferta pública suficiente de servicios

Aumentan la disponibilidad de divisas

No eliminan la dependencia de ingresos generados en el exterior

Sostienen ventas en comercios y servicios

No aseguran que las empresas inviertan en nueva capacidad productiva

Pueden facilitar ahorro y emprendimiento

No garantizan que los negocios sean rentables o sobrevivan

Las remesas no son, por sí mismas, un problema económico. Su impacto depende del uso que hagan las familias, de las oportunidades que ofrezca el mercado y de las condiciones que existan para invertir.

Tampoco sería razonable esperar que cada hogar receptor convierta su dinero en una empresa. Muchas familias necesitan utilizarlo para cubrir necesidades inmediatas. La transformación productiva requiere políticas, financiamiento, infraestructura, educación, seguridad jurídica y oportunidades reales de mercado.

La responsabilidad de transformar la economía no puede trasladarse exclusivamente a las familias que reciben dinero del exterior.

4. ¿Cuánto dinero podría convertirse en inversión productiva?

Una forma de dimensionar la oportunidad es construir escenarios hipotéticos sobre la proyección de 12.000 millones de dólares en remesas. No son pronósticos de inversión ni estimaciones de cuánto dinero está disponible para ahorrar; sirven para mostrar la escala potencial de distintos porcentajes.

Porcentaje hipotético de las remesas

Equivalente anual

1%

120 millones de dólares

3%

360 millones de dólares

5%

600 millones de dólares

10%

1.200 millones de dólares

Incluso una proporción pequeña representaría recursos significativos. Pero existe una condición decisiva: el dinero destinado a inversión debe ser ahorro realmente disponible después de cubrir las necesidades del hogar.

No sería correcto asumir que el 5% o el 10% de las remesas puede apartarse automáticamente para proyectos productivos. Las familias tienen ingresos, gastos, deudas y obligaciones distintas. Una política eficaz debe ofrecer opciones voluntarias, transparentes y adecuadas a su capacidad financiera.

Entre las alternativas posibles figuran cuentas de ahorro con objetivos definidos, instrumentos de inversión de bajo riesgo, financiamiento complementario para emprendimientos y programas de formación empresarial. Ninguna medida garantiza resultados por sí sola; cada una necesita controles, evaluación y protección al usuario.

5. ¿Qué papel tiene la banca si recibe el 95% de las remesas?

Según la declaración de Ochoa recogida en la noticia, alrededor del 95% de las remesas se recibe mediante instituciones bancarias. Esa participación convierte al sistema financiero en un actor estratégico para mejorar el acceso al ahorro y a otros servicios financieros.

La oportunidad no consiste únicamente en captar depósitos. También implica ofrecer herramientas que ayuden a los hogares a administrar sus ingresos, crear reservas para emergencias y, cuando sea viable, financiar actividades productivas.

Prioridad para la banca

Resultado que debería buscarse

Educación financiera

Mejor administración del ingreso familiar

Cuentas de ahorro accesibles

Crear reservas para emergencias y metas futuras

Productos de inversión comprensibles

Facilitar decisiones informadas y voluntarias

Crédito para emprendimientos viables

Financiar capital de trabajo o inversión, con evaluación de riesgos

Acompañamiento empresarial

Mejorar planificación, costos, ventas y supervivencia de los negocios

Seguimiento de resultados

Medir ahorro nuevo, inversión ejecutada y empleos creados

La bancarización, por sí sola, no transforma la estructura productiva. Una familia puede recibir dinero en una cuenta y retirarlo inmediatamente para cubrir sus gastos. El valor adicional aparece cuando el sistema financiero ofrece opciones útiles sin encarecer innecesariamente la recepción de las remesas ni inducir a los hogares a endeudarse.

6. ¿Qué puede aportar el programa Amigos del Migrante?

El programa Amigos del Migrante, impulsado por la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias, busca apoyar a los migrantes retornados y promover el uso adecuado de las remesas entre quienes viven en el exterior y sus familias.

La iniciativa combina orientación y formación con el objetivo de mejorar las capacidades de los hogares. Replicar experiencias de este tipo puede contribuir a una mayor educación financiera, pero la expansión de los programas debería acompañarse de indicadores que permitan comprobar sus resultados.

Indicador de evaluación

Qué permitiría medir

Familias capacitadas

Alcance de la formación

Participantes que comienzan a ahorrar

Cambio en las decisiones financieras

Emprendimientos financiados

Recursos dirigidos a actividades económicas

Negocios que siguen operando

Sostenibilidad de los proyectos

Empleos creados y mantenidos

Efecto sobre el mercado laboral

Ingresos adicionales de los hogares

Resultado económico para los beneficiarios

La evaluación debe distinguir entre actividades realizadas y resultados obtenidos. Capacitar a una familia es un primer paso; demostrar que la formación mejoró su estabilidad financiera o permitió sostener un negocio es un resultado diferente.

Además, los programas deben respetar la libertad de las familias para decidir cómo utilizan sus recursos. No todas necesitan emprender, y no todos los emprendimientos son viables.

7. ¿Qué fuentes de divisas debe fortalecer Honduras?

La economista plantea fortalecer las exportaciones para reducir la dependencia de los recursos enviados por los migrantes. Esa estrategia requiere ampliar la capacidad de producir bienes y servicios competitivos, acceder a mercados y generar empleos que permitan obtener ingresos dentro del país.

Las remesas y las exportaciones cumplen funciones diferentes. Las primeras son transferencias familiares; las segundas representan ventas de bienes y servicios producidos por empresas y trabajadores. La inversión extranjera y los ingresos por turismo también pueden aportar divisas, aunque cada flujo tiene riesgos y condiciones particulares.

Fuente de divisas

Prioridad económica

Exportaciones de bienes

Elevar productividad, diversificar productos y acceder a mercados

Exportaciones de servicios

Desarrollar actividades competitivas que generen empleo e ingresos externos

Turismo internacional

Aumentar el gasto de visitantes y la participación de proveedores nacionales

Inversión extranjera directa

Atraer capital productivo que amplíe capacidades y empleo

Remesas familiares

Proteger su recepción y facilitar ahorro voluntario cuando el ingreso lo permita

No se trata de sustituir las remesas de un día para otro. Se trata de construir otras fuentes de ingresos externos para que la economía sea menos vulnerable a las decisiones laborales y migratorias de otros países.

8. Ranking de prioridades para convertir las remesas en desarrollo

Desde una perspectiva de política económica, estas son las cinco prioridades que deberían concentrar los esfuerzos públicos y privados. El orden es una propuesta analítica de SOYDATOS, no un ranking oficial.

  1. Generar empleo productivo. Crear condiciones para que las empresas inviertan, crezcan y contraten trabajadores con ingresos sostenibles.

  2. Fortalecer las exportaciones. Apoyar a empresas y productores capaces de competir por calidad, precio y cumplimiento en mercados externos.

  3. Facilitar el ahorro sin imponerlo. Ofrecer productos financieros accesibles para las familias que puedan reservar parte de sus ingresos.

  4. Financiar emprendimientos viables. Combinar crédito responsable con capacitación, acompañamiento y acceso a mercados.

  5. Medir resultados. Evaluar si los programas elevan ingresos, productividad, supervivencia empresarial y empleo, en lugar de limitarse a contar beneficiarios.

La secuencia importa. Sin oportunidades de empleo y negocios rentables, pedir a las familias que inviertan puede convertirse en una carga adicional. La educación financiera ayuda, pero no reemplaza un entorno productivo capaz de ofrecer oportunidades.

9. ¿Qué riesgos debe vigilar Honduras?

La dependencia de las remesas expone al país a cambios que no controla directamente. Entre ellos están la evolución del empleo en Estados Unidos, las políticas migratorias, los costos de transferencia y las necesidades económicas de los propios hogares migrantes.

Al mismo tiempo, existe el riesgo de confundir el aumento de las remesas con una mejora equivalente de la capacidad productiva nacional. Un flujo creciente de dólares puede sostener el consumo sin resolver los problemas de productividad, informalidad o acceso a empleos de calidad.

Para evaluar si Honduras está reduciendo esa dependencia, conviene seguir periódicamente el crecimiento de las remesas, su peso en las divisas y el PIB, el desempeño de las exportaciones, la inversión productiva y la generación de empleo formal. Ningún indicador aislado ofrece una imagen completa.

10. ¿Cómo medir si las remesas están contribuyendo a transformar la economía?

El cambio no debería evaluarse por la cantidad de dinero que entra al país, sino también por los resultados económicos que se consiguen. Un tablero de seguimiento ayudaría a distinguir entre el efecto inmediato sobre el consumo y los avances estructurales.

Indicador de seguimiento

Qué debería revelar

Remesas como porcentaje de las divisas

Grado de dependencia de este flujo

Exportaciones de bienes y servicios

Capacidad de generar ingresos externos propios

Inversión productiva

Expansión de la capacidad económica

Empleo formal

Creación de puestos de trabajo sostenibles

Nuevas empresas y supervivencia empresarial

Capacidad de transformar capital en negocios viables

Ahorro de los hogares receptores

Margen financiero disponible para enfrentar emergencias e invertir

Una reducción de la participación de las remesas en las divisas no sería necesariamente una mala noticia si se produce porque las exportaciones, el turismo y la inversión aumentan con fuerza. Por el contrario, si cae porque disminuyen abruptamente los envíos familiares, el resultado podría deteriorar el bienestar de los hogares.

La meta, por tanto, no es reducir las remesas, sino ampliar la capacidad de Honduras para generar ingresos propios.

La mirada de la directora de SOYDATOS

Cuando veo que Honduras podría superar los 12.000 millones de dólares en remesas en un año, entiendo por qué estos recursos ocupan un lugar central en la conversación económica. Detrás de cada transferencia hay un hondureño que trabaja fuera del país y una familia que utiliza ese dinero para vivir mejor, estudiar, pagar una vivienda o resolver una emergencia. No debemos perder de vista esa dimensión humana cuando analizamos las cifras.

Pero también considero que una economía no puede conformarse con recibir dinero desde el exterior. Necesitamos empresas que produzcan más, exportadores que conquisten mercados, empleos formales que permitan a las familias sostenerse con ingresos nacionales y un sistema financiero que ofrezca alternativas reales de ahorro e inversión. Si el consumo crece gracias a las remesas, pero la capacidad productiva no avanza al mismo ritmo, la dependencia continuará.

La banca puede contribuir, pero no puede hacerlo sola. El Estado debe facilitar condiciones para producir y contratar; las empresas necesitan invertir y competir; y las instituciones financieras deben ofrecer productos responsables, con información clara y sin empujar a las familias a asumir riesgos que no pueden soportar. Las remesas deben seguir siendo un apoyo para quienes las reciben, no una obligación de convertirse en empresarios.

Mi conclusión es que Honduras no tiene que elegir entre valorar las remesas y fortalecer su producción. Debe hacer ambas cosas. Los compatriotas en el exterior ya aportan una cantidad extraordinaria a la economía; el siguiente paso corresponde a un país que necesita transformar esa oportunidad en más productividad, mejores empleos y una base exportadora más sólida.

Por Carlos Echeverri

Últimos artículos

Artículos Relacionados

La semana que comienza este lunes 12 de octubre debe analizarse desde tres centros de poder: la Presidencia de la […]

Últimos artículos

Scroll al inicio